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Televisión a la carta, una opción en auge

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Ana Alejandre                              Las múltiples programaciones que ofrecen la gran cantidad de cadenas televisivas que existen en la actualidad, tanto nacionales, autonómicas, locales como  privadas, hace que la oferta televisiva sea múltiple, variada, incluso excesiva, por lo que el espectador se encuentra muchas veces perdido entre tal cantidad de películas, series, informativos, concursos, reality-show, programas del corazón, debates y un largo etcétera que ofrece a cualquier hora del día y de la noche todo tipo de posibilidades entre las que el espectador tiene que elegir alguno de dichos programas, pero teniendo siempre la sensación de que, al elegir cualquiera de ellos, se pierde otros que le interesan igual que el elegido, pero que no puede ver al mismo tiempo y sólo le cabe la posibilidad de grabarlo en video para después visionarlo.        ...

La televisión como servicio público

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por Ana Alejandre Escena de La viuda valenciana, de Lope deVega.              Que la televisión es el medio de entretenimiento más generalizado y de alcance mayoritario, por llegar a todos los hogares, nadie lo duda; pero, además, la televisión también tiene una función informativa, divulgativa y, sin duda, de medio de transmisión cultural, y en este término se incluye desde la emisión de conciertos de todo tipo de música, emisión de películas, musicales, exposiciones, debates de todo tipo de temas: políticos, sociales, de sucesos, artísticos, deportivos, etc. Sin embargo, de lo que adolecen todas las cadenas de televisión es de la falta de contenido dramáticos, es decir, de obras de teatro clásicas y modernas, desde la desaparición del emblemático programa de TVE "Estudio 1" que ofreció, durante los años en los que estuvo siendo emitido, obras del teatro universal, desde los clásicos hasta las obras más modernas, de to...

La televisión: fábrica de "nuevos talentos" literarios

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por Ana Alejandre Jorge Javier Vázquez en la presentación de su libro                 Nadie desconoce el gran poder publicitario que ofrece la televisión a toda clase de bienes y servicios  por  el gran alcance que tiene, aunque sólo es apta, por su alto coste, para empresas con una cierta capacidad económica para pagar cualquier anuncio, especialmente en determinadas franjas horarias y en programas de gran audiencia.             Este alto valor publicitario no sólo afecta a los productos publicitados, sino también a quienes hacen televisión en cualquiera de sus modalidades: presentadores, colaboradores, invitados, etc., con independencia de si su imagen es agradable o desagradable, simpática o antipática, cercana o lejana a los espectadores, porque todos se benefician de esa carga publicitaria que ofrece el mero hecho de estar ante las ...

Otra víctima más de los reality show

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Por Ana Alejandre La victima y el homicida             La peligrosidad que suponen los reality show para los propios participantes es demasiado conocida, ya que se cumplen en estos espectáculos televisivos el viejo refrán que afirma que “el que juega con fuego termina quemándose”. Y lo peor, en estos casos, es que quien enciende el fuego es la misma persona que termina siendo devorada por las llamas que provocó. En el caso que ahora se comenta, la víctima es una joven de 19 años, Ruth Talías Sayas, que murió asesinada por su novio, después de participar en un programa llamado “El valor de la verdad”, de una cadena de televisión peruana, aunque mejor sería decir “el precio de la verdad”, ya que una cosa es el valor intrínseco de algo y, otra, es el precio de aquello que se compra en el mercado, por lo que no son sinónimos casi nunca dichos conceptos. Este programa es similar al de Tele 5, "El juego de tu vida". El ase...

Biografías no autorizadas

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Carmen Ordóñez en la boda de su hijo Francisco con la Duquesa de Montoro, Por Ana Alejandre                 La vida de los famosos se ha convertido en un productivo negocio para las cadenas de televisión, la llamada prensa rosa y los “comentaristas” de todo pelaje que viven a costa de explotar las intimidades de aquellos personajes del mundo de la farándula, el cine, el deporte o del toreo, sin olvidar a la aristocracia y al mundo de las finanzas.                 Todo el negocio montado a costa de exhibir públicamente, y muchas veces sin la autorización de los propios interesados que ven expuesta su vida íntima ante la vista de todos -mucho más que la profesional que parece no importar demasiado a quienes se lucran con ello-, está resultando un filón para los profesionales del llamado “mundo del corazón”, por lo que compite...

Redes, un programa de televisión imprescindible.

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Redes por Ana Alejandre Si hay un programa que merece todas las alabanzas es el de Redes , presentado por Eduardo Punset, periodista que está especializado en temas científicos y que nos ofrecen, en múltiples horarios, la Primera y Segunda Cadena de TVE, después de innumerables   cambios de horarios como si buscara alguno que fuera el más apropiado para los espectadores. En la actualidad, se puede ver en diferentes horarios de esas dos cadenas, para facilitar a los telespectadores la posibilidad de verlos, adaptándose a cualquier compatibilidad de horario. Los temas que presenta son todos de interés general y cuenta para ello con la colaboración de los más reputados científicos de diversas disciplinas del momento (algunos Premios Nobel incluidos) que van dando las explicaciones pertinentes a sus diversas áreas de conocimiento con la claridad expositiva de todo buen conocedor de lo que habla y utilizando para ello la sencillez en el lenguaje de quien está acostumbrado a dar clases...

Mercado de vidas humanas

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Mercado de vidas humanas Ana Alejandre             Cualquier programa de televisión, aunque también se da en la radio pero en menor medida, ofrece continuamente la imagen de esos seres desgarrados y excéntricos -como el título de un excelente libro de Juan Manuel de Prada hablando de otras cuestiones más literarias y menos indignas-, que venden su intimidad, su dolor, su tragedia, a veces, o su simple impudicia, para narrar con todo lujo de detalles sus intimidades, sus vergüenzas, sus procacidades, en muchas ocasiones, en una demostración evidente de su propia y absoluta falta de respeto por sí mismos y la carencia de autocrítica que le impediría, en caso de tenerlos, recurrir a esos medios para contar por unos cuantos euros lo que sólo debería permanecer en su más estricta intimidad.              Lo más indignante de todo esto y lo que produce mayor vergüenza a cualquier espectador con un mínimo de sensibilidad y dece...